RESIDENCIA FISCAL

RESIDENCIA FISCAL

RESIDENCIA FISCAL / REPUBLICA DOMINICANA

CONCEPTUALIZACION Y GENERALIDADES:

Se entiende como domicilio o residencia fiscal “al lugar designado por el contribuyente o responsable, donde se produce el hecho generador de la obligación y que, aparece consignado en sus declaraciones tributarias o que le corresponde en virtud de lo que establece la normativa vigente en la materia, en el cual dicho contribuyente podrá recibir las citaciones, notificaciones y correspondencias remitidas por las autoridades tributarias e impositiva de cada país.

La determinación del Domicilio o Residencia Fiscal del sujeto pasivo de la obligación tributaria (contribuyente o representante que generalmente son personas naturales o jurídicas o entes a los cuales el derecho tributario le atribuye dicha calidad) a quien se le atribuye el hecho generador de la obligación, constituye un factor determinante si el mismo está sujeto a no al pago de impuestos y bajo qué principio (ya sea el de renta mundial o local), en virtud de lo que establece el ordenamiento jurídico de cada país.

En la República Dominicana el domicilio fiscal puede ser la residencia habitual del contribuyente o el lugar donde se desarrolla la actividad comercial (principalmente cuando se habla de una persona física). También puede ser la sede principal del negocio o donde ocurra el hecho generador de la obligación tributaria (principalmente cuando se habla de una persona moral).

Para los efectos tributarios son residentes en el país, las personas que permanezcan en el   más de 182 días, en forma continua o discontinua, dentro del ejercicio fiscal de doce meses. Las Personas No Residentes en la República Dominicana, estarán sujetas al Impuesto sobre sus rentas de fuente dominicana.

Las Personas Físicas, Jurídicas o entidades no residentes (tengan o no personería jurídica en su país de origen) que obtengan rentas en el territorio de la República Dominicana mediante un establecimiento permanente (lugar fijo en donde realiza la actividad comercial: oficina, sucursal, agencia fábrica, talleres, mina, etc), tributaran por la totalidad de la renta imputable a dicho establecimiento. No obstante, estos establecimientos no adquieren la residencia por ese motivo.

Cuando se obtenga renta sin la mediación de un establecimiento permanente, la tributación será en forma separada por cada renta sometida a gravamen en la República Dominicana. Los contribuyentes no residentes con establecimiento permanentes, deben registrarse en la Dirección General de Impuestos Internos y deberán señalar un contribuyente residente en el país para que le represente ante la Administración Tributaria.


RESIDENCIAL FISCAL / NICARAGUA

Se define como residente la persona natural cuando ocurra cualquiera de las siguientes circunstancias: a) Que permanezca en territorio nacional más de ciento ochenta (180) días durante el año calendario, aun cuando no sea de forma continua; b) Que su centro de interés económico o principal se situé en el país, salvo que el contribuyente acredite su residencia o domicilio fiscal en otro país, mediante el correspondiente certificado expedido por las autoridades tributarias competentes. No obstante, cuando el país sea considerado un paraíso fiscal, la administración tributaria nacional no admitirá la validez del certificado, salvo prueba en contrario presentada por el interesado; y también se consideran residentes:

– Las personas de nacionalidad nicaragüense que tengan su residencia habitual en el extranjero en virtud de a) ser miembros de misiones diplomáticas u oficinas consulares nicaragüenses, b) ejercer cargo o empleo oficinal del Estado nicaragüense y funcionarios en servicio activo, o c) ejercer empleo oficinal que no tenga carácter diplomático ni consular.

– Las personas de nacionalidad extranjera que tengan su residencia habitual en Nicaragua, que desempeñen su trabajo en relación de dependencia en misiones diplomáticas, oficinas consulares o bien se trate de cargos oficiales de gobiernos extranjeros cuando no exista reciprocidad.

Asimismo se consideran residentes en territorio nacional las personas jurídicas, fideicomisos, fondos de inversión, entidades o colectividades y establecimientos permanentes y que cumplan lo siguiente: a) que se hayan constituido conforme las leyes de Nicaragua; b) que tengan su domicilio social o tributario en territorio nacional, o c) que tengan su sede de dirección o administración efectiva en territorio nacional.

A estos efectos se entiende que una persona jurídica, fideicomisos, fondos de inversión, entidad o colectividad y establecimiento permanente, tiene su sede de dirección o administración efectiva en territorio nacional, cuando en él se ejerzan la dirección, administración y el control del conjunto de sus actividades.


RESIDENCIA FISCAL / PANAMA

El término Establecimiento Permanente es un concepto utilizado exclusivamente en el ámbito tributario con el objeto de establecer el derecho de un Estado a gravar unas determinadas rentas empresariales obtenidas en ese Estado por un no residente.

El Establecimiento Permanente constituye una herramienta para determinar un punto de conexión entre una persona no residente y el país en donde se generan los ingresos. El EP se determina con base a la existencia de un lugar fijo (espacio físico) que es utilizado generalmente por el no residente en el país de la fuente para llevar a cabo sus negocios.

Nuestra legislación domestica ha acogido el modelo sugerido y respaldado por el Modelo OCDE nos establece cuando existe un establecimiento permanente en los siguientes términos:

“Lugar fijo de negocios mediante el cual alguien realiza todo o parte de su actividad comercial”

A través de la Ley No. 33 de 2010, se estableció un punto de conexión que puede crear rentas que pueden ser consideradas de fuente panameña, a empresas no residentes o no domiciliadas en nuestro país, el denominado Establecimiento Permanente (EP) que empresas extranjeras podrían tener en nuestro territorio y que podría crear un nexo territorial con nuestro país, que les obligue a pagar ISR sobre las actividades o negocios realizados en Panamá. Las empresas no residentes o no domiciliadas en nuestro país, que durante un periodo o periodos que en total excedan de ciento ochenta y tres (183) días dentro de un periodo cualquiera de doce meses se considerarán con Establecimiento Permanente (EP).

Introducción de la Regla del Establecimiento Permanente (EP) en Panamá es evidente que la adopción de las reglas del EP en nuestro país fue consecuencia directa del inicio de las negociaciones de Convenios para Evitar la Doble Imposición (CDI)

La legislación nacional adoptó este principio el artículo 762-M del Código Fiscal, que establece expresamente lo siguiente:

Artículo 762-M. Establecimiento permanente. Un sujeto pasivo realiza operaciones en la República de Panamá por medio de un establecimiento permanente cuando directamente, o por medio de apoderado, empleado o representante, posea en el territorio panameño cualquier local o lugar fijo de negocios, o cualquier centro de actividad en donde se desarrolle, total o parcialmente, su actividad.

También se considera que un sujeto pasivo realiza operaciones por medio de establecimiento permanente, cuando posea en la República de Panamá una sede de dirección, sucursal, oficinas, fábricas, talleres, instalaciones, almacenes, tiendas u otros establecimientos, así como también: …

El artículo 762-M del Código Fiscal, incluye una serie de supuestos especiales que permiten considerar que personas no residentes en Panamá, sí tienen constituido EP en nuestro país y por lo tanto, quedan sujetos al cumplimiento de las obligaciones en materia de ISR como si fuesen empresas establecidas en el país.

Se incluyen en este concepto las construcciones u obras civiles, la prestación de servicios de cualquier tipo, el uso de estructuras o instalaciones sustanciales, y las figuras de los agentes o representantes dependientes (este último constituyendo uno de los puntos más complejos a discernir en materia de determinación de EP para no residentes).

 

 


RESIDENCIA FISCAL / EL SALVADOR

 

Antes de hablar sobre la residencia fiscal es necesario distinguir entre dos términos, primeramente sobre la residencia y en segundo lugar, el domicilio. Del latín residere, residir significa según la RAE “estar establecido en un lugar” o también “asistir personalmente en determinado lugar por razón de su empleo, dignidad o beneficio, ejerciéndolo”, y el domicilio según la RAE es el “lugar en que legalmente se considera establecido alguien para el cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de sus derechos” o como “morada fija y permanente”. Entre las dos palabras, podemos distinguir que el domicilio es una concepción más completa e integradora, ya que hablar sobre residencia no hacemos referencia a una permanencia por parte del sujeto, sino simplemente al hecho de asistir a determinado lugar.

El Código Civil de El Salvador en su artículo 57 define al domicilio como la residencia acompañada –real o presuntivamente- del ánimo de permanecer en ella y el artículo 60 nos dice también que el domicilio es “el lugar donde un individuo está de asiento o donde ejerce habitualmente su profesión u oficio, o donde ha manifestado a la autoridad municipal su ánimo de permanecer, determina su domicilio civil o vecindad. Se entiende que el domicilio civil de una persona no se modifica porque esta resida por largo tiempo en otra parte, sino el domicilio siempre permanece.

El artículo 52 del Código Tributario de El Salvador nos define que “el domicilio tributario de contribuyentes y responsables es el lugar de asiento principal de la dirección y administración efectiva de sus negocios o actividad económica”, en otras palabras aquel lugar en el cual el contribuyente tenga ubicada su empresa u oficinas centrales. El ministerio de Hacienda brinda un formulario a los contribuyentes mediante el cual se hace la inscripción del sujeto pasivo y se consignan los datos sobre el lugar en el cual ejerce sus actividades o el giro ordinario.

El lugar de domicilio de las personas naturales para efectos tributarios en el artículo 54 del Código Tributario es considerado bajo ciertos supuestos, como por ejemplo, el lugar de residencia habitual, adonde desarrolla sus actividades civiles o comerciales, el que el contribuyente indique cuando haga sus declaraciones de impuestos y –en caso de no existir domicilio- el lugar donde ocurra el hecho generador.

El domicilio de las personas jurídicas que establece el artículo 55 del Código Tributario se determina bajo supuestos muy similares, como por ejemplo, el lugar donde se encuentra la administración de sus negocios, el lugar donde se encuentre el centro principal de su actividad, el que indique al momento de hacer sus declaraciones de impuesto y el lugar donde ocurra el hecho generador. Para las personas que desempeñan cargos oficiales en países extranjeros, se consideran sujetos pasivos para la legislación salvadoreña de igual forma y tributaran mientras desempeñen las funciones que les han sido encomendadas por el Estado Salvadoreño.

 

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